No soy un gran fan de Prachett, sí lo soy de Gaiman, pero entre los dos han creado una novela de culto. "Good Omens: The Nice and Accurate Prophecies of Agnes Nutter, Witch" (Buenos presagios), es la historia de Crowley y Aziraphale, demonio y ángel respectivamente que han estado compartiendo con la humanidad desde el momento de su creación. Crowley tentando a Eva a comer el fruto del árbol prohibido y Aziraphale custodiando la entrada al Paraíso. Luego de seis mil años, de acuerdo a las precisas profecías de la bruja Agnes Nutter, el mundo se acabará con la venida del Anticristo. Este es el momento en que Crowley y Aziraphale deciden boicotear, de acuerdo a sus recursos (no gozan de libre albedrío por su naturaleza divina) el Plan Infalible, lo cual nunca sabrán si lo hicieron o no, porque el plan es tan Infalible que solo El (Dios) sabe qué es parte del mismo.
El fin inicia cuando Hastur y Ligur (ambos ángeles caídos y Duques del Infierno) le entragan a Crowley el Anticristo en sus manos (un bebé recien nacido). Crowley decide entregarlo a una hermandad Satánica para que puedan implantarlo en la familia de un prominente político estadounidense. Todo empieza a ir no tan acorde al "plan" (nunca hay que confiar en un cultista).
Crowley y Aziraphale, fieles creyentes de que los humanos no nacen malos, sino que eligen serlo, empiezan a interceder en la vida del mismo, enseñandole sus respectivos valores morales, mientras Crowley le canta canciones de cuna donde se habla de aplastar a los enemigos, Aziraphale le enseña como jardinero que todas las criaturas de la creación merecen respeto. Al final de cuentas, es el niño quien debe decidir si quiere acabar con el mundo o no. El único problema de estos dos ( y de muchos otros conforme la trama se extiende ) es que se dan cuenta demasiado tarde que han estado tutelando al bebé equivocado.
Como nota personal, me encantó la personificación de los cuatro jinetes del Apocalipsis (Muerte, Guerra, Hambre y Contaminación -dado el inminente retiro de Pestilencia). La Muerte es personificada como en otras historias del "Discworld" de Prachett, pero los otros jinetes tienen una caracterización gaimánica propia de los hermanos de Morfeo en Sandman.
El libro puede tomarse como parodia a las sagas de la "Profecía", pero va muchísimo mas allá. Al mejor estilo de Prachett, cada página lo hace a uno reir, por otro lado esta la intrincada trama entre los diferentes personajes y panteón infernal por lo que Gaiman es bien conocido, mezclándose para formar esta historia del Armagedón que con lo único que puede acabar es con el aburrimiento.
Altamente recomendado.
El fin inicia cuando Hastur y Ligur (ambos ángeles caídos y Duques del Infierno) le entragan a Crowley el Anticristo en sus manos (un bebé recien nacido). Crowley decide entregarlo a una hermandad Satánica para que puedan implantarlo en la familia de un prominente político estadounidense. Todo empieza a ir no tan acorde al "plan" (nunca hay que confiar en un cultista).
Crowley y Aziraphale, fieles creyentes de que los humanos no nacen malos, sino que eligen serlo, empiezan a interceder en la vida del mismo, enseñandole sus respectivos valores morales, mientras Crowley le canta canciones de cuna donde se habla de aplastar a los enemigos, Aziraphale le enseña como jardinero que todas las criaturas de la creación merecen respeto. Al final de cuentas, es el niño quien debe decidir si quiere acabar con el mundo o no. El único problema de estos dos ( y de muchos otros conforme la trama se extiende ) es que se dan cuenta demasiado tarde que han estado tutelando al bebé equivocado.
Como nota personal, me encantó la personificación de los cuatro jinetes del Apocalipsis (Muerte, Guerra, Hambre y Contaminación -dado el inminente retiro de Pestilencia). La Muerte es personificada como en otras historias del "Discworld" de Prachett, pero los otros jinetes tienen una caracterización gaimánica propia de los hermanos de Morfeo en Sandman.
El libro puede tomarse como parodia a las sagas de la "Profecía", pero va muchísimo mas allá. Al mejor estilo de Prachett, cada página lo hace a uno reir, por otro lado esta la intrincada trama entre los diferentes personajes y panteón infernal por lo que Gaiman es bien conocido, mezclándose para formar esta historia del Armagedón que con lo único que puede acabar es con el aburrimiento.
Altamente recomendado.